Con el objetivo de visibilizar y reforzar la dimensión europea dentro del entorno educativo, se llevó a cabo una actividad participativa centrada en la creatividad y en la implicación directa del alumnado en la construcción de una identidad común vinculada a los valores de la Unión Europea.
La actividad consistió en la organización de un concurso de logotipos, en el que los estudiantes diseñaron propuestas gráficas destinadas a representar la componente europea presente en la vida académica de nuestro centro. A través de esta iniciativa, el alumnado tuvo la oportunidad de reflexionar sobre los símbolos, valores y principios que caracterizan al proyecto europeo y su influencia en la educación.
Desarrollo de la actividad
El proceso se desarrolló en varias fases:
- Diseño y presentación de propuestas: los alumnos elaboraron logotipos originales inspirados en conceptos como la unidad, la diversidad cultural, la cooperación y la ciudadanía europea.
- Exposición y valoración: las diferentes propuestas fueron presentadas y expuestas para favorecer el intercambio de ideas y el reconocimiento del trabajo creativo del alumnado.
- Selección del logotipo ganador: mediante un proceso participativo, se eligió el diseño que mejor representaba el espíritu europeo y los objetivos del proyecto educativo.
Una vez seleccionado el logotipo ganador, se procedió a la elaboración de chapas conmemorativas, que fueron distribuidas entre los alumnos del centro como símbolo de pertenencia y homenaje a la unión europea.
Objetivos pedagógicos
Esta actividad permitió trabajar diversos objetivos educativos:
- Promover la identificación del alumnado con los valores y símbolos europeos.
- Fomentar la creatividad y la expresión artística como herramientas de aprendizaje.
- Potenciar la participación activa en la vida del centro.
- Reforzar el sentimiento de pertenencia a una comunidad educativa europea.
- Visibilizar la dimensión internacional y europea del proyecto educativo.
Impacto y valoración
La actividad tuvo una excelente acogida por parte del alumnado, que participó activamente tanto en el proceso creativo como en la elección del logotipo final. La distribución de las chapas contribuyó a dar continuidad y visibilidad al proyecto, convirtiéndose en un elemento simbólico que refuerza el compromiso del centro con la educación europea.
Además, la iniciativa permitió integrar diferentes áreas curriculares —como educación artística, valores cívicos y ciudadanía— favoreciendo un aprendizaje significativo y transversal.
Conclusión
El concurso de logotipos y la posterior creación de chapas conmemorativas han constituido una actividad motivadora y significativa para la comunidad educativa. Esta acción ha contribuido a fortalecer la conciencia europea del alumnado y a hacer visible, dentro del centro, la importancia de los valores de cooperación, unidad y diversidad que sustentan el proyecto europeo.




